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“Drácula” en el Teatro Astral : Esa misma sensación…
El musical de Pepe Cibrián Campoy y Ángel Mahler volvió a Buenos Aires para celebrar sus veinte años con un destacado elenco vocal, escenas agregadas y una puesta inspirada en la original. Por Luciano Marra de la Fuente
 

Comienzo de "Los gitanos", primer acto de
Drácula, el musical, Teatro Astral, 2011

DRÁCULA, musical en dos actos con libreto de Pepe Cibrián Campoy y música de Ángel Mahler. Función del viernes 28 de enero de 2011 en el Teatro Astral. Dirección musical: Damián Mahler. Puesta en escena, iluminación y coreografía: Pepe Cibrián Campoy. Escenografía: Carlos López Cifani. Vestuario: Alfredo Miranda / Fabián Luca. Arreglos y director coral: Gabriel Giangrante. Diseño de sonido: Osvaldo Mahler. Reparto: Juan Rodó (Drácula), Candela Cibrián (Mina), Luna Pérez Lening (Lucy), Leonel Fransezze (Jonathan), Adriana Rolla (Nani), Germán Barceló (Dr. Van Helsing), Victoria De Vinentis (Condesa), Emilio Yapor (Cochero), Diana Amarilla (Posadera), Mariano Zito (Posadero), Ezequiel Rojo (Marinero loco), Sofía Petignat (Prostituta), Penélope Bahl (Ninette), Mauro Murcia (Tabernero), Rodrigo Rivero (Marinero joven), Gabriela Peyrano (Duquesa), Facundo Miranda (Obispo), Rodrígo Rivero (Gitano), Florencia Spinelli (Gitana/Pitonisa), Diego Rodríguez (Arturo), Ezequiel Salman (Hopkins) y elenco. Orquesta.

Este año el 29 de agosto Drácula, el musical cumple veinte años de su estreno en el Luna Park y para celebrarlo sus creadores, Pepe Cibrián Campoy y Ángel Mahler, decidieron —como es su costumbre cada tres años— reponer esta obra que les dio el reconocimiento de la escena teatral porteña y que marcó un renacer del género musical en nuestro país. La obra esta vez se da en el Teatro Astral, un ámbito mucho más pequeño que el Luna Park o el Teatro Ópera, y viene con algunas variantes en el libreto, puesta en escena y música.

Como hace veinte años, la estructura y el ritmo dramático permanecen intactos, aunque se le agregaron dos números —uno por acto— suprimidos con buen tino antes de su estreno. En el primer acto, antes de “Tu esclava seré”, se incorpora el número coral “Los locos de Whitby” —ya conocido en la rareza televisiva que fue El Ángel de Pepe por Canal 7 en 1994—, precedido por un recitativo entre el Dr. Van Helsing y el director del hospicio, que reitera el clima de expectación ante la llegada del Conde, pero que corta el crescendo dramático de la tormenta que tiene su clímax con la canción de Lucy arriba mencionada.

Poco interés presenta “Hopkins”, la nueva primera escena del segundo acto, que se ubica de manera extraña entre el potpurrí orquestal inicial —no original de 1991, agregado en las reposiciones— y antes de la majestuosa “Reina Victoria” —el verdadero y efectivo preludio de este acto en la versión original. Es una escena que muestra al Conde eliminando Hopkins, el único que sabe de la desaparición de Jonathan, en un tono de comedia.

Luna Pérez Lening (Lucy) y Juan Rodó (Drácula) en la escena
final del primer acto de Drácula, el musical, Teatro Astral, 2011

También se le agregaron parlamentos a algunos diálogos entre Mina y Nani, un soliloquio recitado para el Dr. Van Helsing cuando revisa por primera vez a Lucy —en el cual recuerda a su mujer o hija muerta, no se entiende bien, a manos de Drácula—, un cambio de letras en “Yo te desafío” también de Van Helsing y el agregado de una nueva parte demasiado explicativa a la antes breve “Saber por fin quién soy” de Jonathan.

En cuanto a la música, la versión presentada se basa principalmente en la reorquestación de 1994, que le da a las maderas (flauta, oboe y clarinete) un rol más preciosista con contracantos a la parte vocal y algunos efectos sonoros, como también algunos detalles de los violines, por ejemplo, previo al “Tema de Amor” del final del primer acto. Hay, sí, unas modificaciones en los arreglos vocales: por ejemplo, la impactante obertura coral ahora comienza con una voz femenina solista —la de la Condesa, muy bien aquí interpretada— y la finalización de “Yo te desafío” en una tesitura más alta, un tanto caprichosa, conclusiva y que no se enlaza con la escena siguiente como era anteriormente. Es una lástima que se haya suprimido el tenor solista que enlazaba la escena del relato del cochero con la primera aparición de Drácula, que le daba un carácter épico al fragmento.

La puesta original está adaptada a las dimensiones más pequeñas del escenario: quedaron cuatro de las torres móviles y tan solo dos escaleras, que realizan la mayoría de sus movimientos enmarcadas en los elementos escenográficos originales y nuevos de Carlos López Cifani con renovados telones pintados al fondo —algunos más interesantes que otros. Se suprimió el impactante mar revuelto de la tormenta y ahora la escena del dúo final se desarrolla en un marco escénico recargado de elementos, que le quita esa sencillez que tienen el resto de las escenas.

Candela Cibrián (Mina) y Juan Rodó (Drácula) en el
dúo final de Drácula, el musical, Teatro Astral, 2011

Hay nuevos vestuarios diseñados por Alfredo Miranda, aunque se utilicen algunos originales concebidos por Fabián Luca. Se extrañan el smoking del Conde, que le daba un aire de dandy en el final del primer acto, el diseño para Mina de las primeras escenas o los trajes dieciochescos de la Condesa y sus acompañantes —ahora el Conde usa un traje más exótico, tal vez remarcando su condición de extranjero, Mina aparece con un vestido blanco muy similar al que Lucy usaba posteriormente y la Condesa pierde su glamour con un vestido de fiesta contemporáneo.

Las coreografías en su mayoría fueron replanteadas. Así mientras el número “Los gitanos” gana en virtuosismo, “La plaza de Whitby” se torna un poco frontal y uniforme, quizá mostrando lo artificial y esquemático del pueblo. Las marcaciones actorales y escénicas son muy similares al original, aunque la juventud de ciertos intérpretes hace que se vean un tanto artificiales. Es el caso de la marcación del Dr. Van Helsing, con una postura encorvada y casi siempre con los lentes en la mano, mientras que en algunos casos raya la sobreactuación, como en las mascotas del Conde que resultan un tanto molestas y una Posadera sobreexcitada por Jonathan.

Es, sin dudas, el desempeño vocal de todo el elenco lo más destacable de esta reposición y, seguramente, el mejor después de su estreno en 1991. Desde los personajes comprimarios más breves hasta los protagónicos de Candela Cibrián, Luna Pérez Lening y Leonel Fransezze como Mina, Lucy y Jonathan respectivamente, hay un cuidado por la partitura y un compromiso por la palabra. Junto a ellos, Juan Rodó vuelve al personaje protagónico, con la autoridad que le da el hecho de haber creado el rol y haberlo repetido en las seis reposiciones porteñas. En esta oportunidad, recitó, más que cantó, las primeras escenas con Jonathan y reservó su voz para el resto de la obra. Quizá haya un abuso por parte de los intérpretes en sostener las notas altas en los finales de las canciones, ya que desvirtúan su arco dramático. Esta vez Damián Mahler dirigió a la orquesta con precisión, aunque en algunas escenas decidió hacer más lentos algunos momentos en los que su padre imprimía mayor vigor rítmico.

Juan Rodó (Drácula) en el segundo acto de
Drácula, el musical, Teatro Astral, 2011

Quizá hubiera sido un verdadero desafío presentar Drácula, el musical a sus veinte años en una producción totalmente nueva sobre una revisión total del libreto y la partitura —¿por qué la carta de Jonathan, el tan pegadizo vals “Soñar hasta enloquecer”, tiene que escucharse tres veces casi seguidas? Sin embargo, más allá de todas las observaciones, esta celebración deja en claro algo que vivimos aquellos que estuvimos en las primeras funciones de agosto de 1991: Drácula, el musical provoca algo especial en el público, nos conmueve y estremece. Es esta empatía la que lo convirtió rápidamente en un fenómeno popular y esta clase de fenómenos no se explican… se disfrutan con sumo placer una y otra vez.

Luciano Marra de la Fuente
editor@tiempodemusica.com.ar
Febrero 2011


Fotografías de Nacho Lunadei / DraculaElMusical.com
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Publicado el 06/02/2011
     
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