Sábado 31 de Octubre de 2020
Una agenda
con toda la música






Conferencias, cursos,
seminarios y talleres

Convocatorias y concursos
para hacer música

Buscador


FacebookTwitterBlogspot
 

Katia & Michelle Labèque : Diferencias mínimas
Diálogo con las pianistas francesas que vuelven al Teatro Colón para ofrecer un recital solista e interpretar el Concierto de Francis Poulenc con la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Por Luciano Marra de la Fuente
 

Katia & Michelle Labèque / Fotografía de Umberto Nicoletti

Las pianistas francesas Katia y Marielle Labèque, hermanas con dos años de diferencia de edad, son un caso muy particular en el panorama de la música. Hace cinco décadas conformaron un dúo de pianos que es reconocido en el mundo no sólo por sus méritos artísticos —versatilidad en el repertorio, virtuosismo técnico e impronta interpretativa—, sino por trascender los ámbitos de la música académica, fusionándose con el jazz, el flamenco, el rock o con íconos del pop como Madonna. Esa entidad musical que conforman las dos hermanas, cuentan ellas, se dio naturalmente cuando egresaron del Conservatorio de París: su carrera no fue planificada en el sentido que tomó, pero sí fue una decisión el hacerla juntas. Esa idea de decisión está presente en todos los caminos que emprenden, tanto en lo artístico como en lo personal: decidieron, por ejemplo, vivir juntas con sus familias en un palacio romano que perteneció a la familia de los Borgia.

Esa unión fraternal también se podrá ver aquí, en esta entrevista mantenida por mail, en donde las respuestas fueron escritas en conjunto y no separando las voces de cada una, tal como ocurre con sus interpretaciones al piano, donde los sonidos individuales se entrelazan de manera indisoluble para obtener un resultado artístico pleno. “Hemos actuado en Colón antes de la renovación”, escriben Katia y Marielle Labèque desde Europa “y es uno de nuestros recuerdos más bellos. Es un teatro legendario donde han actuado todos los grandes músicos: todavía sentimos su presencia en el escenario”. Las hermanas hacen referencia a su única actuación en ese escenario en junio de 1994, para el ciclo de la (ya desaparecida) Asociación Wagneriana, en la que interpretaron una virtuosa versión para dos pianos de Rhapsody in blue de Gershwin —la versión de esta obra, grabada en 1980, las catapultó a la fama—, Ma mère l’oye de Ravel, Scaramouche de Milhaud y una serie de obras de Francis Poulenc: Capriccio, Elegie, Embarquement pour Cythère y su Sonata.

Es precisamente con ese compositor francés con el que actuarán el jueves 31 de octubre con la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, dirigida por Enrique Arturo Diemecke. “El Concierto de Poulenc”, siguen escribiendo las hermanas, “es uno de los más importantes para dos pianos con su estilo particular que mezcla a otros grandes compositores como Ravel, Debussy, Offenbach, Mozart, música popular de su época…”. Y de cierta manera se relaciona con la otra actuación que tendrán para el ciclo Colón Contemporáneo. “Los compositores que tocamos en nuestro recital se refieren, en cierto modo, a la escuela de compositores franceses. Philip Glass trabajó con Nadia Boulanger, Bryce Dessner está muy cerca armónicamente de Debussy, David Chalmin representa a la joven generación de compositores franceses que mezclan diferentes estilos en la música y Thom Yorke es también uno de los músicos más importantes de nuestro tiempo”.

Katia & Michelle Labèque / Fotografía de Brigitte Lacombe

“La idea era mezclar compositores como Philip Glass, que comenzó ese movimiento, con compositores de la nueva generación”, continúan explicando. “Philip Glass, en ese caso, es el punto de referencia y la idea era mezclarse con compositores que tienen una formación diferente pero que representan la modernidad de hoy en su enfoque de la música”.  Minimalist Dream House es un proyecto que las hermanas Labèque emprendieron en 2013, editando una impactante grabación con obras canónicas del minimalismo musical más otras derivadas de esa estética, y se fue expandiendo año tras año, incorporando nuevas obras.

¿Cómo surgió ese proyecto?
La idea era comenzar con los compositores que iniciaron este movimiento (Terry Riley, Steve Reich, Philip Glass, Michael Nyman) y ahora presentar a la generación joven que siguieron esos pasos sin ser “minimalistas” pero fueron influenciados y muy cerca de esos maestros.

¿Cómo nació la posibilidad, en ese marco, de que Thom Yhorke de Radiohead escribiera una pieza para ustedes?
Amamos su música desde hace tanto tiempo, y somos amigos desde hace muchos años. Fue un sueño poder interpretar su música. Al principio pensó que sería difícil porque nunca quiso leer o escribir música de manera convencional, pero David Chalmin propuso transcribir los sonidos que él enviara. Así pudo componer su música de la misma forma que lo hace para sus proyectos y para Radiohead, y David la transcribió con la escritura normal para dos pianos en una partitura.

Así el programa de su recital solista estará integrado por los estrenos sudamericanos de Don´t Fear the Light de Yorke y de Distant Places para dos pianos y electronica de Chalmin, el estreno argentino de El Chan de Dessner y tres obras de Philip Glass: el Estudio para piano N° 18, “The Poet Acts” de la música para la película Las horas y los bellísimos Cuatro movimientos para dos pianos. El compositor estadounidense se quedó tan fascinado con la interpretación que realizaron las Labèque de esa obra en el disco de 2013, que las quiso conocer y les compuso un Doble concierto para piano y orquesta.

¿Podrían describir cómo abordan una obra? ¿Cómo definen las voces?
Cada compositor tiene su propio idioma, estilo y el siglo que vivió también refleja mucho sobre su escritura. Crecimos con mucha música romántica del siglo XIX porque esa era la forma en que nos enseñaron en el Conservatorio de París, pero cuando salimos de allí intentamos estar lo más cerca posible de compositores como Olivier Messiaen, Pierre Boulez, Luciano Berio, Ligeti... porque esa era la forma más fácil de saber qué hacer. Luego, cuando descubrimos el camino de la música barroca, encargamos la construcción de dos [fortepiano] Silbermann y comenzamos a trabajar muy duro con músicos como Reinhard Goebel o Giovanni Antonini, y cambiaron por completo el concepto de lo que nos enseñaron. Fue realmente una ayuda increíble trabajar con ellos. Todavía trabajamos con ellos y siempre es una alegría.

Don't fear the light en la Philharmonie de París, abril de 2019 / Foto de Avatam studio

¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Continuamos el proyecto de Don’t fear the light para dos pianos y dos guitarras. Este proyecto es solo con compositores de la nueva generación. Estamos tocando mucho el concierto que Bryce Dessner escribió para nosotros y estamos esperando que Nico Muhly escriba un concierto que estrenaremos con Filarmónica de Nueva York y Jaap van Zweden el próximo junio. También estamos trabajando en un proyecto con la cantante Barbara Hannigan y la directora de escena Netia Jones, y esperamos una gira el año próximo con la Orquesta Filarmónica Checa y Semyon Bychkov.

Entrevista de Luciano Marra de la Fuente
editor@tiempodemusica.com.ar
Octubre de 2019

Máximo impacto

Cuando uno asiste a un concierto de Katia y Marielle Labèque es una experiencia bien particular. Ya sea junto a una orquesta sinfónica o en un recital solista, se tiene la sensación que su interpretación, sea la obra que sea, posee un magnetismo sonoro y visual fascinante. Uno en una primera impresión las ve físicamente casi idénticas, pero en los mínimos detalles puede encontrar las diferencias: Katia es más extrovertida en su toque, Marielle es más contenida. El cruce de miradas entre las hermanas, mientras tocan, es mínimo, pero fundamental para generar una unión musical perfecta.

Esa idea de mínimas diferencias que generan un máximo impacto está también en la música minimalista, estética surgida en la década de 1960 en los Estados Unidos, inspirada en el movimiento plástico de la época. “Hay claros paralelos entre las notas lineales cuasi geométricas y predecibles de Philip Glass y Steve Reich con las líneas geométricas claras y las simples ilusiones ópticas de Frank Stella o Sol LeWitt”, escribe el estudioso Kyle Gann.

La repetición y las grandes dimensiones temporales son las características más estereotipadas de esa estética musical, sobre todo de las primeras obras compuestas por Terry Riley, La Monte Young o Philip Glass. Para aprehender más el fenómeno de esa música uno debería agregar otras características: armonía estática —la mayoría de la música minimalista tiende a quedarse en un acorde o moverse de un lado para otro entre un repertorio de acordes—, proceso aditivo —las obras minimalistas tienden a comenzar con un patrón básico repetido y se va alargando sumándole notas, medidas o frases, o ralentando patrones existentes—, ritmo regular, influencia de culturas no occidentales —un componente universal del minimalismo, por su afinidad con la repetición y estatismo armónico—, estructura audible —su estructura está directamente en la superficie, sin secretos y es perfectamente escuchada—, e instrumentación estática —el concepto de “todos tocando al mismo tiempo” a la manera ritual, en contra del paradigma clásico europeo de timbres destacados, unos sobre otros—. Con ese espíritu casi ritual, los dos pianos de Katia y Marielle Labèque abordarán su recital solista en la Sala Principal del Teatro Colón este martes 29 de octubre a las 20.00 en el marco del ciclo Colón Contemporáneo.

Esta entrevista se publicó originalmente en la Revista Teatro Colón, N° 140, septiembre-octubre 2019, y se reproduce con su permiso editorial.

Seguinos en www.twitter.com/TdMargentina y www.facebook.com/tiempodemusica.argentina
__________

Espacio de Opinión y Debate
¿Qué te pareció esta entrevista? ¿Coincidís con lo que se dice? Dejanos tu punto de vista en nuestro facebook. Hagamos de
Tiempo de Música un espacio para debatir.

Compartí esta nota en Facebook o en Twitter 

 
Publicado el 29/10/2019
     
WebMind, Soluciones Web Contacto © Copyright 2006/2014 | Todos los derechos reservados