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“Faust” en el Teatro Avenida : Esplendor del romanticismo francés
Con un elenco ideal y un contundente planteo escénico, la obra maestra de Charles Gounod abrió la temporada de Buenos Aires Lírica. Por Ernesto Castagnino
 

Hernán Iturralde (Mefistófeles) y Darío Schmunck (Fausto) en el primer acto de Faust, Buenos Aires Lírica, 2016

FAUST, ópera en cuatro actos de Charles Gounod. Función del jueves 14 de abril de 2016 en Teatro Avenida, organizada por Buenos Aires Lírica. Producción original del Teatro El Círculo de Rosario (Temporada 2015). Dirección musical: Javier Logioia Orbe. Dirección escénica: Pablo Maritano. Escenografía: Enrique Bordolini y Pablo Maritano. Vestuario: Ramiro Sorrequieta. Iluminación: Enrique Bordolini. Elenco: Darío Schmunck (Fausto), Marina Silva (Margarita), Hernán Iturralde (Mefistófeles), Ernesto Bauer (Valentín), Cecilia Pastawski (Siebel), Virginia Correa Dupuy (Marta), Juan Font (Wagner). Coro de Buenos Aires Lírica, dirección: Juan Casasbellas. Orquesta.

La estructura dramática de la más célebre de las versiones musicales del texto de Goethe dista de ser ideal. El libreto de Jules Barbier y Michel Carré plantea, más que un arco dramático, una sucesión de episodios con tantas elipsis que cuesta ver una evolución de los personajes e involucrarse emotivamente en la tragedia. Excepto por la música. Charles Gounod crea una partitura sumamente inspirada que bien podría servir de síntesis del romanticismo francés en materia musical: delicados momentos líricos alternados con otros de gran empuje dramático, momentos corales de envergadura, una instrumentación colorista y rica de matices con un tratamiento más expresivo que virtuosístico de la voz.

El mayor desafío del director de escena es darle fuerza y continuidad a una dramaturgia algo sinuosa, con escenas de enorme potencial pero resolución algo abrupta. Pablo Maritano —que estrenó esta producción el año pasado en el Teatro El Círculo de Rosario— además de contar con un equipo de cantantes-actores muy comprometido, exprimió el material teatral al máximo para crear un arco dramático de considerable intensidad. La acción, trasladada al siglo XX, en el período de la posguerra, calza bien con la creación goethiana, filosófica y atemporal.

El marco escenográfico de Enrique Bordolini tuvo dinamismo y en algunas escenas, como las de la iglesia y la cárcel, resultó decisivo por su impacto. Maritano utilizó de forma creativa todos los espacios de la sala para las entradas y salidas de Mefistófeles reforzando así su sobrenatural omnipresencia y generando la sensación de alguien que está fuera de escena y maneja a los personajes cual marionetas. Una caracterización expresionista de la figura diabólica siempre en compañía de unos ayudantes identificados con la estética del cabaret de los años treinta, conformaba un cuadro visualmente muy atractivo. Con el habitual buen manejo de los movimientos grupales que tiene Maritano sacó buen provecho de los momentos corales como en el “festivo” y marcial coro de la vuelta de los soldados al que dio un matiz sombrío muy original.

Darío Schmunck (Fausto) y Marina Silva (Margarita), junto al Coro de Buenos Aires Lírica, 
en la escena final del primer acto de Faust, Buenos Aires Lírica, Teatro Avenida, 2016

El elenco estuvo liderado vocalmente por la brillante voz lírica del tenor Darío Schmunck, ideal como Fausto, uno de los roles más emblemáticos de la cuerda. Schmunck —con más presencia vocal que actoral— saca el máximo provecho de un rol plagado de hermosos momentos para la voz y una de las arias más exigentes para tenor, “Salut, demeure chaste et pure”, interpretada aquí con expresividad y sólida técnica. Marina Silva tuvo a su cargo el rol de Margarita, la joven embaucada por Fausto y Mefistófeles, el rol que mayor evolución experimenta en la trama, ya que comienza ligera y frívola en el aria de las joyas y culmina con la lóbrega escena de la cárcel. Silva consiguió transmitir la metamorfosis del personaje y dar con los colores apropiados para ambas facetas, luciéndose en el momento solista con brillantes y seguras notas agudas.

Hernán Iturralde ha demostrado, aquí como en cada uno de sus roles, un compromiso y entrega extraordinarios, unidos a una emisión natural y un cuidado fraseo, que lo convierten en una de las figuras más destacadas de la lírica local actual. Sus interpretaciones nunca dejan indiferente y su Mefistófeles no fue la excepción: seductor, confiado, cínico y cruel, todos los aspectos necesarios para darle peso dramático al personaje estuvieron allí desde el comienzo, logrando que su presencia resultara siempre hipnótica, incluso sin emitir sonido alguno.

Hay dos roles secundarios que tienen momentos solistas y en ambos casos tuvieron interpretaciones destacadas: con buena línea vocal, el Valentín del barítono Ernesto Bauer aportó los acentos melancólicos justos para su aria “Avant de quitter ces lieux” (Antes de dejar estos lugares) con la que se despide de su hermana y de su pueblo antes de partir a la guerra, para finalmente encontrar el dramatismo necesario en sus maldiciones a la hermana mancillada antes de morir. Igualmente, la mezzosoprano Cecilia Pastawski transmitió el exaltado enamoramiento y la presencia juvenil de Siebel, abordando con gracia y técnica belcantista los encantadores couplets del acto segundo. Completaban el elenco la simpática Marta de Virginia Correa Dupuy y Juan Font como Wagner.

Darío Schmunck (Fausto) y Marina Silva (Margarita) en la escena final de Faust, Buenos Aires Lírica, Teatro Avenida, 2016

Javier Logioia Orbe dirigió con sutileza y refinado lirismo esta partitura emblemática del romanticismo francés, concertando con mano experta y cuidando los detalles en los momentos solistas tanto vocales como instrumentales que tiene la ópera. El Coro de Buenos Aires Lírica tuvo oportunidades de mucho lucimiento y contribuyó además al planteo dramático a partir de las marcaciones del régisseur. Baste citar el ya mencionado coro de los soldados como una de las situaciones mejor resueltas escénicamente.

Un comienzo de temporada de gran relieve para Buenos Aires Lírica, con la propuesta de una obra nada fácil musical y escénicamente, que tuvo, en ambos aspectos, un equipo ideal liderado por Javier Logioia Orbe y Pablo Maritano.

Ernesto Castagnino
ecastagnino@tiempodemusica.com.ar
Abril 2016


Imágenes gentileza Buenos Aires Lírica / Fotografías de Liliana Morsia
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Publicado el 22/04/2016
     
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