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El Coro Accentus y el Ensemble Orquestal de París en el Teatro Colón : Una cita con la música francesa
La propuesta de Mozarteum en este noveno concierto de su temporada 2011 fue una placentera inmersión en el universo musical francés a través de dos calificadas agrupaciones. Por Ernesto Castagnino
 

Ensemble Orquestal de París / Fotografía de J. B. Millot

CORO ACCENTUS & ENSEMBLE ORQUESTAL DE PARIS. Concierto del martes 4 de octubre de 2011 en el Teatro Colón, organizado por Mozarteum Argentino. Director y solista: Laurence Equilbey. Solistas: Mireille Delunsch, soprano; Tobías Campos, niño soprano; Matthew Brook, barítono. Hector Berlioz: La muerte de Cleopatra, escena lírica para soprano y orquesta, H. 36 / “Meditación religiosa” de Tristia, Op. 18 Nº 1, H.119, para coro y orquesta. Gabriel Fauré: Réquiem en Re menor, Op. 48 (versión de 1900).

La reunión de obras de Hector Berlioz (1803-1869) y Gabriel Fauré (1845-1924) fue uno de los aciertos de este concierto que permitió apreciar algunas obras vocales y corales del repertorio francés del siglo XIX. Primero fue el turno de Berlioz, con dos obras de gran inspiración: la cantata para soprano y orquesta La muerte de Cleopatra y la obra coral Meditación religiosa, compuestas en 1829 y 1831 respectivamente.

El Prix de Rome, otorgado a jóvenes compositores, una beca para vivir tres o cuatro años en la Villa Medici en Roma con la obligación de componer una obra importante por año, era una oportunidad que el joven Berlioz no podía dejar pasar, presentándose al concurso cuatro veces desde 1827 hasta obtener el primer premio en 1830 con la cantata La muerte de Sardanápalo. El año anterior no había podido convencer a un jurado conservador y clasicista integrado por Cherubini, Boïeldieu y Berton, con su cantata La muerte de Cleopatra sobre poema de Pierre-Ange Vieillard. Entre otras cosas, el cinematográfico efecto de agonía creado por la repetición de la misma nota por los contrabajos, al modo de un corazón que está dejando de latir, debe haber resultado escandaloso para el sobrio jurado. La soprano Mireille Delunsch abordó el monólogo de la reina egipcia con gran expresividad e intención dramática y, si bien algunos problemas en la zona del pasaje hicieron que su emisión perdiera tersura en ciertos momentos, en un sentido general su actuación fue intensa y conmovedora.

Coro Accentus / Fotografía de Álvaro Yáñez

El Coro Accentus abordó las siguientes obras del programa —Meditación religiosa de Berlioz y el Réquiem de Fauré— con una enorme gama de matices y un notable rango dinámico, cualidades que permitieron apreciar todos los aspectos y detalles de ambas obras. La misa de difuntos compuesta por Gabriel Fauré en 1888 para órgano y orquesta de cámara es hoy más popular en su versión de 1900 para orquesta sinfónica, tal como fue ofrecida en esta oportunidad. El Coro Accentus desgranó el refinado y sutil tratamiento coral de esta obra con estilo irreprochable y gran elegancia. Y, aunque la obra gane en intensidad al ser abordada por un coro más voluminoso, esta versión aportó texturas más aéreas y tenues que lo habitual. Los solistas fueron el niño soprano Tobías Campos, miembro del Coro de Niños del Teatro Colón, cuya intervención en el “Pie Jesu” resultó sorprendente por su expresividad, y el eficaz barítono Matthew Brook quien, con vehemencia casi operística, desmenuzó cada palabra del texto.

La directora Laurence Equilbey, al frente del Ensemble Orquestal de París aportó un gran sentido del equilibrio, creando climas de enorme dramatismo en la cantata de Berlioz —donde los violentos cambios dinámicos plantean un desafío a la dirección— para luego abordar la obra religiosa de Fauré con una bella exposición de las texturas y el colorido tímbrico de la orquestación. Un gran cuidado del detalle y un conocimiento profundo del estilo francés, hicieron que la dirección de Equilbey resultara sumamente atractiva. El entusiasmo del público en la ovación final fue recompensado con dos bises: el Cantique de Jean Racine de Gabriel Fauré y la enérgica “Farandole” de L’Arlésienne de Georges Bizet.

Ernesto Castagnino
ecastagnino@tiempodemusica.com.ar
Octubre 2011

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Publicado el 08/10/2011
     
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