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“Norma” en el Teatro Avenida : La noche en que la casta diosa brilló
Juventus Lyrica abrió su temporada 2010 con esta ópera belliniana, a la que se hizo verdadera justicia desde la presencia vocal de Soledad de la Rosa, una excelente dirección musical y un marco escénico adecuado. Por Ernesto Castagnino
 

Ricardo Ortale (Oroveso) y Soledad de la Rosa (Norma), junto al Coro Juventus Lyrica, en el segundo acto de Norma, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2010

NORMA, ópera en dos actos de Vincenzo Bellini. Función del viernes 30 de abril de 2010 en el Teatro Avenida, organizada por Juventus Lyrica. Dirección musical: Carlos Calleja. Dirección escénica: Oscar Barney Finn. Escenografía: Emilio Basaldúa. Vestuario: Mini Zuccheri. Iluminación: Eli Sirlin. Reparto: Soledad de la Rosa (Norma), Fernando Chalabe (Pollione), Guadalupe Barrientos (Adalgisa), Ricardo Ortale (Oroveso), María Eugenia Caretti (Clotilde), Hernán Sánchez de Arteaga (Flavio), Lautaro Gangai y Ezequiel Vescovo (hijos de Norma). Coro Juventus Lyrica, dirección: Miguel Pesce. Orquesta Académica de Buenos Aires.

Cuando Vincenzo Bellini muere a los 34 años, había compuesto apenas diez óperas en un lapso de diez años (1825-1835). Digo “apenas” porque en ese mismo período Gaetano Donizetti compuso treinta y tres óperas —si se tienen en cuenta las revisiones llegan a cuarenta— y Gioacchino Rossini estrenó treinta y una entre 1810 y 1820. La hiperproducción de sus contemporáneos belcantistas obedece a una sobrestimación del “estreno” por parte del público, demanda que se trasladó a los teatros y empresarios, y desde éstos a los compositores que debían satisfacer esa demanda a costa, a veces, de la originalidad o calidad del producto. Por eso, para estrenar una obra nueva debían recurrir a argumentos y libretos ya transitados por otros, a reutilizaciones o autoplagios de secciones enteras pertenecientes a óperas anteriores.

El vértigo del aplauso y el dinero ganado fácilmente horrorizó al espíritu germano de Félix Mendelssohn, quien escribió en una carta en su paso por Italia: “Donizetti completa una ópera en diez días. Sin duda, es posible que la silben, pero eso no importa porque de todos modos le pagan, y después puede dedicarse a pasarlo bien. Si en definitiva su reputación se viese amenazada, tendría que esforzarse realmente, lo cual no le agradaría. Por lo tanto, a veces pasa hasta tres semanas trabajando en una ópera, y se esfuerza bastante en un par de sus arias, de manera que puedan complacer al público, y después pueda volver a divertirse, y componer nuevamente basura”. Sin entrar en el complejo problema de las idiosincrasias (¿antagónicas?) latina y mitteleuropea, me permito plantear ¿por qué Bellini no sigue esta “fórmula del éxito” de sus contemporáneos? ¿Es por falta de contratos, por convicción, por pereza?

Bellini fue admirado por Richard Wagner, quien sostenía que “su música es puro corazón, unida íntimamente a las palabras” y hoy se lo celebra como el compositor que alcanzó un lirismo puro pero no exento de intensidad dramática por momentos casi verdiana —en mi opinión, Norma anticipa mucho más que las obras tardías de Donizetti el tipo de melodramma que Verdi desarrollaría en la segunda mitad del siglo XIX. Desde posiciones más críticas, suele reprochársele que el excesivo cuidado en la línea melódica no llega a ocultar el verdadero punto débil del compositor siciliano: una orquestación a veces poco refinada o elaborada.

Fernando Chalabe (Pollione) y Soledad de la Rosa (Norma) en el
segundo acto de Norma, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2010

La ópera Norma, el octavo de los diez títulos de Bellini y basado en una tragedia de Alexandre Soumet, fue estrenada el 26 de diciembre de 1831 en la Scala de Milán. La trama plantea un triángulo amoroso en la Galia del siglo I A.C. ocupada por los romanos. Una sacerdotisa celta advierte que su amante, el procónsul romano, la rechaza. Al descubrir que la engaña con una sacerdotisa más joven busca vengarse asesinando a los hijos que tuvo con él, pero se arrepiente y no lo hace. Luego de apresar al romano, tampoco se siente capaz de matarlo por lo que confiesa su crimen y se inmola junto al amado en la hoguera.

La aproximación del régisseur Oscar Barney Finn fue honesta y sobria. Acompañado de una escenografía de Emilio Basaldúa muy sintética y efectiva, Barney Finn optó por un planteo que apuntaba a la fluidez dramática y a poner de relieve la grandeza musical de la obra más inspirada de Bellini. Los ágiles cambios de escena, permitían que no se interrumpiera el flujo dramático y así el espectador podía involucrarse emocionalmente con el drama y sus personajes, sin interferencias de ningún tipo.

El vestuario diseñado por Mini Zuccheri acompañó el aspecto visual con un estilo que también apuntaba a la síntesis, es decir que si bien había referencias a uniformes y túnicas celtas y romanas no se buscó el realismo sino vagas y sutiles referencias que resaltaran la universalidad del drama antes que la rigurosidad histórica o geográfica. Lo único discutible fue la elección de unos colores demasiado estridentes para el vestuario de las protagonistas femeninas, que no funcionaban demasiado bien con la paleta de colores dominante. Realmente destacable fue la iluminación diseñada por Eli Sirlin que en esta oportunidad no fue un simple acompañamiento sino que tuvo un rol protagónico creando efectos y climas de gran belleza y contundencia.

Soledad de la Rosa (Norma) y Guadalupe Barrientos (Adalgisa) en
el segundo acto de Norma, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2010

La indiscutible protagonista de esta ópera es la soprano en un rol que junto al de Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti constituyen el paradigma del bel canto italiano. No olvidemos que este rol fue creado para la gran Giuditta Pasta, una soprano de registro amplísimo y capaz de las mayores proezas en adornos vocales y coloraturas. Pero Norma es un rol que posee también un peso dramático y una ferocidad poco habituales en esa época —por eso destaqué su parentesco con las futuras heroínas verdianas—, justamente ese peso dramático y esa ferocidad unidos a una línea vocal de enorme virtuosismo constituye un tipo de vocalidad poco frecuente que es la de soprano dramática de coloratura.

Soledad de la Rosa es una de las pocas sopranos en nuestro medio que puede afrontar este desafío y salir airosa. Posee una voz de enorme belleza, suficientes extensión y volumen, precisión en la coloratura y cuidado en el fraseo. Puso todo ello al servicio de este rol con resultados sorprendentes. De la Rosa fue convincente en lo vocal pero también en lo interpretativo: si bien se inclinó hacia los aspectos más líricos del personaje, donde su voz de soprano lírica da lo mejor de sí, en los pasajes de mayor dramatismo encontró los colores adecuados y se convirtió en la mujer autoritaria, vengativa y despechada que es capaz de asesinar a sus hijos para vengarse del amante. Su trabajo con los recitativos fue cuidado y el fraseo impecable, redondeando así una interpretación de altísimo nivel. Su abordaje del aria “Casta diva” tuvo todos los ingredientes del estilo belcantista en general y belliniano en particular: morbidez y pureza en la línea vocal, pulcros filados y messa di voce (1).

La joven Adalgisa cobró vida en la voz de la mezzosoprano Guadalupe Barrientos con excelentes resultados. Si bien su técnica vocal a veces muestra algunos problemas, especialmente en el apoyo de la respiración, su presencia escénica y entrega hicieron que estas dificultades quedaran en segundo plano. El tenor Fernando Chalabe hizo frente a las dificultades del rol de Pollione, el romano amante de Norma y seductor de Adalgisa. Chalabe, con su voz de tenor lírico-spinto bien proyectada y audible en los concertantes, pasó de largo sobre algunas difíciles coloraturas. Su interpretación privilegió los aspectos más heroicos y expansivos del personaje por sobre los demás, no obstante lo cual en el duetto final con Norma alcanzó momentos de intimismo y belleza vocal.

Escena final de Norma, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2010

El rol de Oroveso, padre de Norma y gran sacerdote, estuvo a cargo de Ricardo Ortale, quien le otorgó los acentos de autoridad y solemnidad necesarios a una parte con suficientes exigencias —largas frases con legato—, pero su voz de indiscutible oficio dejó entrever cierto desgaste. Los roles comprimarios de Clotilde y Flavio estuvieron bien cantados por María Eugenia Caretti y Hernán Sánchez Arteaga respectivamente. Muy buena labor realizaron los niños actores que personificaron a los hijos de Norma, Lautaro Gangai y Ezequiel Vescovo.

La dirección musical de Carlos Calleja fue fluida y equilibrada, obteniendo una respuesta de la Orquesta Académica de gran calidad y precisión. Calleja logró desde la obertura el sonido flotado y nocturnal tan característico de Bellini, con un sentido del legato asombroso. El Coro tuvo en todas sus participaciones un muy buen nivel: acompañaron con suficiente empaste el aria “Casta diva” y luego, en el impetuoso concertante “Squilla il bronzo del Dio!”, sus gritos de guerra lograron estremecer.

Un excelente comienzo de temporada para Juventus Lyrica con este difícil título de Bellini al que hicieron verdadera justicia desde lo musical y lo escénico.

Ernesto Castagnino
ecastagnino@tiempodemusica.com.ar
Mayo 2010

De madres e hijos
Siempre resulta estremecedora esa ambivalencia de sentimientos que Norma siente respecto de sus hijos y que la llevan a casi cometer filicidio en una escena antológica que debemos al libretista Felice Romani. Cuando en la escena final Norma antes de inmolarse revela a su padre la existencia de esos hijos clandestinos le pide: “Acógelos contigo y ponlos / al abrigo de los bárbaros. / No los conviertas en víctimas de mi error fatal”. No deja de ser inquietante que esa frase, la noche del estreno, quien también la escuchaba entre el público fuera Ernestina Herrera de Noble.


Nota
(1) Recurso de la técnica vocal que consiste en cantar una nota pianissimo y lentamente abrirla y hacerla más poderosa hasta un forte y luego reducirla hasta una dinámica pianissimo como al principio.


Imágenes gentileza Juventus Lyrica / Fotografías de Liliana Morsia
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Espacio de Opinión y Debate
Estuviste en esta ópera, ¿cuál es tu opinión? ¿Coincidís con este artículo? ¿Qué te pareció? Dejanos tu punto de vista en nuestro blog. Hagamos de
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Publicado el 10/05/2010

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Publicado el 13/05/2010
     
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