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[CD] "Ainadamar" de Osvaldo Golijov: Qué alegría escucharte sonar…
La ópera del compositor argentino radicado en Estados Unidos, que cuenta la historia de Federico García Lorca a través de su actriz-musa Margarita Xirgu, es de una riqueza melódica y rítmica asombrosa. Por Luciano Marra de la Fuente
 

Que alegría escucharte sonar…
Deutsche Grammophon CD 477 6165

 

Dawn Upshaw como Margarita Xirgu, Ainadamar, Santa Fe Opera, 2005

AINADAMAR, ópera en tres imágenes, con música de Osvaldo Golijov y libreto de David Henry Hwang, traducido al español por el compositor. Dirección musical: Robert Spano. Reparto: Dawn Upshaw (Margarita Xirgu), Kelley O' Connor (Federico García Lorca), Jessica Rivera (Nuria), Jesús Montoya (Ruiz Alonso), Eduardo Chama (José Tripaldi), Sean Mayer (Maestro), Robb Asklof (Torero), Anne-Carolyn Bird y Sindhu Chandrasekaran (Voces de la fuente). Orquesta Sinfónica de Atlanta. Mujeres del Coro Polifónico de Atlanta, director: Norman Mackenzie. Grabación: noviembre 2005, Atlanta Symphony Hall, Estados Unidos. Productor: Sid McLauchlan. Ingeniero: Stephan Flock. DDD Deutsche Grammophon CD 477 6165.

La ópera de Osvaldo Golijov, Ainadamar, tiene el privilegio de ser la primera ópera de compositor argentino editada por la Deutsche Grammophon. Es cierto que este creador nacido en La Plata, que se perfeccionó en Israel, ingresó al mundo de ese legendario sello discográfico con su ciclo de canciones Ayre, a cargo de la estupenda Dawn Upshaw, verdadera musa inspiradora para Golijov. Sin embargo, no podemos dejar de lado el hecho de que se grabe una "ópera argentina", cantada en español y en uno de los sellos más conservadores y tradicionales dedicados a la ópera y la música académica en todo el mundo (1).

Escuchar hoy Ainadamar, estrenada el 10 de agosto de 2003 en el Festival de Tanglewood y luego revisada para la Santa Fe Opera, EEUU en 2005, pone sobre el tapete el tema de si debemos verdaderamente usar en ella el término "ópera argentina" o no. Uno finalmente se cuestiona qué hace que una ópera sea argentina. De origen italiano, el género operístico a lo largo de sus cuatro siglos ha migrado por todo el mundo, generando distintas escuelas con características particulares y que tienen su apogeo en el siglo XIX. En esta parte del mundo, llegó en un barco italiano hacia el 1850, para luego en el siglo XX seguir a pie juntillas el modelo italiano (Aurora de Héctor Panizza), mezclarse con las raíces folclóricas de aquí y de la madre España (El Matrero de Felipe Boero por un lado, La zapatera prodigiosa y Bodas de sangre de Juan José Castro por el otro) o buscar una estética propia sobre ciertas premisas de los movimientos de vanguardia europeos (Bomarzo y Beatrix Cenci de Alberto Ginastera, La ciudad ausente de Gerardo Gandini) (2). La ópera de Golijov se encuadra en esas que tienen influencias folclóricas: concretamente se relaciona con la música sefardí, la flamenca y la gitana.

Ainadamar, que en árabe quiere decir "fuente de lágrimas" y es el lugar en Granada donde fue fusilado Federico García Lorca, cuenta de manera onírica la historia del poeta a través de la memoria de su actriz-musa, Margarita Xirgu. Antes de salir a escena en el Teatro Solís de Montevideo para actuar, Margarita le cuenta a su discípula Nuria el recuerdo que tiene de Federico. Así va evocando su primer encuentro con el poeta y cómo él se inspiró en el personaje histórico Mariana Pineda, símbolo de libertad, para su tragedia, luego recuerda el momento en que ella trató de convencerlo para irse a Cuba y su negativa, el arresto, la confesión y el fusilamiento de Federico, ocurrido el 18 de agosto de 1936. Todos estos recuerdos culminarán en la muerte de la propia Margarita.

La ópera está estructurada en escenas musicales cerradas que se organizan en tres imágenes (Mariana, Federico y Margarita), enmarcadas por la balada que aparece en Mariana Pineda "¡Ay, qué día tan triste en Granada..!". Es esta balada la que ancla la escena en el presente de Margarita, ya que la trama hace convivir al mismo tiempo diferentes momentos de su vida con la de Federico, gracias al recurso del flashback. Musicalmente,  existe una fusión de estilos folclóricos -ya expuestos más arriba- sobre un lenguaje melódico y rítmico rico, más una cuidada orquestación, que, en ciertos momentos, nos hace recordar a las creaciones musicales de Leonard Bernstein.

La partitura de Golijov nos depara momentos de extrema belleza melódica -claro ejemplo de esto es el aria de Federico "Desde mi ventana", en la cual el poeta cuenta cómo se enamoró de Mariana Pineda en su niñez al contemplar una estatua de la heroina frente a su casa-, pero también muestra un verdadero sentido teatral, generando climas oníricos estáticos que enlazan a la imbricada trama argumental, contrastándolos con otros vivos rítmicamente, que exhiben momentos de la apasionada vida de Federico. Uno de los clímax de la obra podría encontrarse en el tramo final de la segunda imagen -quizá el corazón mismo de la obra-, la evocación de Margarita de Ainadamar, la confesión y el fusilamiento de Federico, que es muy fuerte emocional y sonoramente.

 

"Confesión", Ainadamar, Santa Fe Opera, 2005

La actuación de Dawn Upshaw como Margarita es de una expresividad suprema: su hermosa voz traduce los diferentes momentos que le toca vivir con una entrega plena. El Federico de Kelley O'Connor -una verdadera contralto que nos recuerda a la voz de la polaca Ewa Podles-  le imprime pasión a su personificación, aunque no tenga la pronunciación castellana tan ajustada como la de Upshaw. El resto del elenco, las voces femeninas del coro y la orquesta, todos bajo la atenta y precisa batuta de Robert Spano, cumplen perfectamente con las exigencias de la obra.

Verdadera sorpresa es el escuchar en CD este Ainadamar, conmovedor lamento de Osvaldo Golijov sobre la figura de Federico García Lorca, en búsqueda de la justicia y la libertad. Es de esperar que en nuestro país pronto se prepare su estreno con cantantes que sientan palabra por palabra, silaba por sílaba ese texto tan poético de la ópera, para así finalmente volver a decir, parodiando la balada de Mariana Pineda: ¡Qué alegría escucharte sonar..!
 
Luciano Marra de la Fuente
editor@tiempodemusica.com.ar
Junio 2007

Las imágenes pertenecen a la puesta de Peter Sellars en la Ópera de Santa Fe, 2005. Fotografías de Ken Howard, gentileza DG.

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Notas
(1) Tengamos en cuenta que la producción operística de nuestro país pasa, básicamente, en el hecho de estrenar la obra y ese es el fin de la historia. Son pocos los casos -como ejemplos extremos están El Matrero de Felipe Boero y Aurora de Héctor Panizza- que han tenido numerosas reposiciones. La industria discográfica ha ignorado la ópera de nuestros compositores… en realidad, toda creación académica realizada en el siglo XX. No hubo, como en España en la década de los noventa, un rescate del patrimonio cultural musical: el sello Audivis Valois editó, bajo el patrocinio de la Fundación Caja de Madrid, una serie de zarzuelas a cargo de los mejores intérpretes españoles de la actualidad.
(2) Esta clasificación es una síntesis didáctica, dejando de lado sutilezas que en música siempre están presentes. Lo mismo para la elección de los ejemplos.

Publicado el 12 de junio de 2007

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1) Jorge Sergio opinó...
Acabo de leer el comentario realizado por "Tiempo de Música" sobre la ópera Aidanamar, de Osvaldo Golijov. Dicho comentario me pareció excelente, trasmitiéndome un vivo deseo de conocer esta ópera en los escenarios argentinos o, a falta de eso, en DVD. Como bien se dice en la nota al final del comentario, "la industria discográfica ha ignorado la ópera de nuestros compositores". Ya que esa industria obtiene siderales ganancias con producciones de distinto valor artístico, bien podría realizar el noble gesto o esfuerzo de editar obras que constituyen nuestro patrimonio cultural. Pero no lo hacen motu propio, ya se sabe. ¿Entonces...?
Enviado: Lunes, enero 5, 2009 4:46pm

 
Publicado el 05/01/2009
     
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