Sábado 23 de Septiembre de 2017
Una agenda
con toda la música


Sábado 23
Domingo 24
Lunes 25

Conferencias, cursos,
seminarios y talleres

Convocatorias y concursos
para hacer música

Buscador


FacebookTwitterBlogspot
 

“La flauta mágica” en Córdoba : Magical Mystery Tour
En el Teatro del Libertador San Martín, el destacado director escénico Marcelo Lombardero firmó una dinámica versión del ‘singspiel’ mozartiano, contando con una dirección musical y un elenco más que adecuados. Por Ernesto Castagnino
 

Santiago Ballerini (Tamino) en el primer acto de La flauta mágica, Teatro del Libertador San Martín, 2015

LA FLAUTA MÁGICA, singspiel en dos actos de Wolfgang Amadeus Mozart. Función del jueves 17 de septiembre de 2015 en el Teatro del Libertador San Martín, Córdoba. Dirección musical: Hadrian Avila Arzuza. Dirección escénica: Marcelo Lombardero. Escenografía e imágenes: Gastón Joubert. Vestuario: Luciana Gutman. Iluminación: Horacio Efrón. Elenco: Santiago Ballerini (Tamino), Jaquelina Livieri (Pamina), Luciano Garay (Papageno), Oriana Favaro (Reina de la Noche), Iván García (Sarastro), Sabrina Paterno (Primera Dama), Ana Barrionuevo (Segunda Dama), Marcela Benedetti (Tercera Dama), José Curado (Monóstatos), Gustavo Gibert (Orador), Agustín Novillo y Germán Asis (Hombres armados), Rosario Febre (Papagena), Agustina Morellato, Victoria Hernandorena y Camila Mulé (Tres genios), Daniel Asrin, Gustavo Gibert (Sacerdotes). Orquesta Sinfónica de Córdoba. Coro Polifónico de Córdoba. Directora del coro: Lucía Vallesi.

Cuando recibió el encargo de componer la música para el libreto de La flauta mágica escrito por Emanuel Schikaneder no era la primera vez que Wolfgang Amadeus Mozart se adentraba en el género del Singspiel. También las breves Bastián y Bastiana (1768) y El empresario teatral (1786), las ‘turquerías’ de Zaide (1780, inconclusa) y El rapto en el serrallo (1782) pertenecen a este género típicamente alemán. Comparable con la opéra-comique francesa o la zarzuela española, el Singspiel se concibe a partir de argumentos sencillos, cómicos o sentimentales, cantado en idioma alemán alternando números musicales con diálogos hablados, todo sostenido en una estructura musical sin demasiada complejidad y repleta de pegadizas melodías que los espectadores podían tararear por las calles los días posteriores al estreno.

Se trata, en definitiva de un género popular y mucho más accesible a un público masivo, lo que se había convertido en la principal preocupación de los empresarios y dueños de los teatros de ópera que en el siglo XVIII ya ocupaban un importante lugar en las ciudades europeas. La ópera había salido de los salones cortesanos al espacio público y entonces era necesario atraer público que comprara entradas, lo que era más probable de conseguir con una breve y burguesa comedia de costumbres cantada en el idioma local que con una enmarañada y extensa historia sobre Julio Cesar, Tamerlán o Teseo cantada en italiano.

La última ópera de Mozart fue compuesta en 1791 para el teatro de Emanuel Schikaneder, quien además de escribir el libreto, interpretó el rol de Papageno. Es una obra que plantea múltiples niveles de interpretación: hay ingredientes fantásticos, hay solemnidad y comicidad, hay aventura y heroísmo, hay sentimentalismo e infantiles cabriolas, y hay, fundamentalmente, una profusión de símbolos y alusiones al ceremonial masónico —que tanto Mozart como Schikaneder conocían muy bien por pertenecer a la institución—, todo lo cual permite, según dónde se ponga el acento, muy distintas aproximaciones por parte de los directores escénicos.

Oriana Favaro (Reina de la Noche) y Santiago Ballerini (Tamino) en el
primer acto de La flauta mágica, Teatro del Libertador San Martín, 2015

Si el Singspiel es un género típicamente popular, destinado al público masivo, Marcelo Lombardero parece haber partido de preguntarse cuál podría ser el equivalente hoy, o bien, con qué producciones de la actualidad podría asociarse este producto de la cultura popular burguesa de fines del siglo XVIII. Y la respuesta a esa pregunta fue proponernos un recorrido por las estéticas asociadas a productos o subproductos de la cultura de masas del siglo XX. La Reina de la Noche quedó asociada a la estética disco, Sarastro al tecno, Papageno al reggae, Tamino al pop y Monóstatos al leather, conformando un caleidoscopio sumamente colorido y eficaz, que no era una sucesión o superposición azarosa sino que en esas asociaciones cada personaje adquiría una nueva identidad, resignificando la fábula mozartiana de un modo original.

Para Lombardero la fábula de Mozart y Schikaneder es fundamentalmente aventura, el relato de un viaje, por lo que encuentra un fructífero diálogo entre la ópera y el film animado Yellow Submarine de 1968. Del mismo modo que los cuatro Beatles se embarcan en un submarino amarillo para liberar a la ciudad de Pepperland y devolverle la música, Tamino y Papageno emprenden su psicodélico viaje para liberar a la princesa Pamina, encontrándose en el camino con obstáculos y aventuras.

Como es habitual en las propuestas de este director escénico, hubo un riguroso trabajo sobre las partes habladas, algo particularmente difícil en este género en el que los cantantes deben hablar en alemán con naturalidad, ya que no hay recitativos sino verdaderas escenas de teatro hablado. El rol bufo de Papageno y las excelentes dotes actorales de Luciano Garay dieron pie a algunos ‘morcilleos’ con tonada cordobesa que —si bien podrían haber sido uno o dos menos— aportaron momentos de comicidad.

Con reminiscencias a las animaciones de Georg Dunning para Yellow Submarine,  espléndidamente reinterpretadas por el diseño de imágenes de Gastón Joubert, fue el marco de este “tour mágico y misterioso” —para jugar con el título de otro film de The Beatles— que resultó un completo disfrute para el público cordobés. Luciana Gutman —una artista que comprende que el vestuario no es un accesorio sino que también él cuenta la historia— se permitió jugar aportando algo de locura a este viaje fantástico en el que convivieron el brillo y glamour del teatro de variedades con la cultura rastafari. Con notable maestría Horacio Efrón creó interesantes efectos incluyendo una luz estroboscópica para hacer bailar a Monóstatos y sus esbirros al ritmo del glockenspiel.

Luciano Garay (Papageno), Agustina Morellato, Victoria Hernandorena y Camila Mulé (Tres genios) 
en el segundo acto de La flauta mágica, Teatro del Libertador San Martín, 2015

A pesar de tratarse de un género ligero, Mozart naturalmente compuso una partitura que excede con creces la simpleza, lo que se extiende a las partes vocales, de considerable dificultad. Un homogéneo elenco de voces juveniles llevó adelante el desafío con resultados muy satisfactorios en general y algunas gratas sorpresas en particular. Santiago Ballerini posee la voz tenoril y la presencia del príncipe Tamino, al que retrató como el joven impetuoso y valiente que es, brindando un “Dies Bildnis ist bezaubernd schön” (Este retrato es tan encantadoramente bello) elegante y estilísticamente irreprochable. Jaquelina Livieri fue una Pamina bellamente cantada pero algo desbordante de energía, su voz rica en colores y de bella cualidad tímbrica, perdió por momentos algo de precisión debido a la regulación de la energía.

La pareja real estuvo dominada por la hipnótica Reina de la Noche de Oriana Favaro quien, con un manejo asombroso de su instrumento, impecable fraseo y radiantes sobreagudos, dominó la escena en sus dos apariciones; en tanto el Sarastro de Iván García convenció más en su segunda aria “In diesen heil’gen Hallen” (En estos sagrados recintos) en la que pudo dar mayor apoyo a sus graves y lograr mayor intensidad dramática.

El Papageno de Luciano Garay fue otro de los puntos altos de la velada, aportando la cuota de comicidad y el debido contraste con el personaje noble de Tamino. El barítono marplatense brindó un fresco y natural retrato de este arquetipo del hombre común y corriente, dominado por sus apetitos corporales. Como Papagena, Rosario Febre fue un buen complemento en el dueto del octavo cuadro del acto segundo. Muy buen equipo formaron Sabrina Paterno, Ana Barrionuevo y Marcela Benedetti como las tres Damas, con adecuación al estilo y gran soltura escénica.

Gustavo Gibert aportó la solemnidad necesaria a su Orador, mientras que la voz de José Curado no consiguió proyectarse con suficiente contundencia para hacer de su Monostatos un villano temible. Completaban el elenco las tres niñas Agustina Morellato, Victoria Hernandorena y Camila Mulé como los tres Genios, Daniel Asrin como el segundo sacerdote, Agustín Novillo y Germán Asis como los dos Hombres en armas.

Jaquelina Livieri (Pamina), Santiago Ballerini (Tamino) e Iván García (Sarastro), junto al Coro Polifónico
de Córdoba, en la escena final de La flauta mágica, Teatro del Libertador San Martín, 2015

El director colombiano Hadrian Avila Arzuza es director artístico de la Orquesta Sinfónica de Córdoba desde 2007 y realizó en esta oportunidad un excelente trabajo como director musical. Hubo un sentido de unidad que le otorgó fuerza al planteo musical, trasladándonos al mundo mágico de Mozart en su última partitura para el teatro. Todo estaba en su sitio: las nobles maderas, los señoriales metales, las suntuosas cuerdas, amalgamados en un tempo ágil bajo la batuta de Avila Arzuza. Correcto pero menos fusionado se escuchó al Coro Polifónico de Córdoba en sus breves pero decisivas apariciones.

Aunque sabemos de su existencia, siempre es estimulante encontrarse con la intensa actividad musical que se desarrolla fuera del circuito porteño y comprobar la demanda que hay en el público de producciones de ópera (se ofrecieron en esta oportunidad cuatro funciones a sala llena). En el Teatro Libertad San Martín, el público cordobés pudo disfrutar de esta propuesta de gran impacto visual y contundencia musical, que dio nueva vida a la popular ópera de Mozart y renovado sentido a la idea de “popular”.

Ernesto Castagnino
ecastagnino@tiempodemusica.com.ar
Septiembre 2015

Fotografías gentileza Teatro del Libertador San Martín
Seguinos en
www.twitter.com/TdMargentina y www.facebook.com/tiempodemusica.argentina
__________
 
Espacio de Opinión y Debate
Estuviste en esta obra, ¿cuál es tu opinión? ¿Coincidís con este artículo? ¿Qué te pareció? Dejanos tu punto de vista en nuestro facebook o nuestro blog. Hagamos de
Tiempo de Música un espacio para debatir.

 
Publicado el 01/10/2015
     
WebMind, Soluciones Web Contacto © Copyright 2006/2014 | Todos los derechos reservados