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“La traviata” en el Teatro Argentino: Volumen extra-large
En un marco de incertidumbre acerca del futuro del teatro lírico platense, se presentó una discreta producción de la más famosa ópera verdiana, de la cual existe otra no estrenada, encarada por el mismo teatro hace apenas un año. Por Ernesto Castagnino
 

Escena del primer acto de La traviata, Teatro Argentino de La Plata, 2014

LA TRAVIATA, ópera de Giuseppe Verdi. Nueva producción escénica. Función del domingo 21 de septiembre de 2014 en la Sala Alberto Ginastera del Teatro Argentino de La Plata. Dirección musical: Carlos Vieu. Dirección de escena, escenografía y vestuario: Willy Landin. Iluminación: Sandro Pujía. Intérpretes: Elizabeth Blancke-Biggs (Violetta Valéry), Darío Schmunck (Alfredo Germont), Omar Carrión (Giorgio Germont), Eugenia Fuente (Flora), Sebastián Angulegui (Barón Douphol), Mauricio Thibaud (Doctor Grenvil), Roxana Deviggiano (Annina), Sebastián Sorarrain (Marqués de Obigny), Patricio Oliveira (Gastón), Carlos Iaquinta (Giuseppe), Leonardo Palma (Criado de Flora), Felipe Carelli (Comisionario), Orquesta y Coro Estables del Teatro Argentino, Maestro Preparador: Hernán Sánchez Arteaga.

Cuesta imaginar las razones para que un teatro que está atravesando una profunda crisis presupuestaria encargue una nueva producción de la misma ópera para la cual el año anterior se empeñó esfuerzo y dinero en otra no estrenada por conflictos sindicales. Efectivamente en agosto de 2013 se suspendió, poco antes de su estreno, una prometedora puesta escénica de La traviata firmada por el talentoso régisseur argentino residente en España Gustavo Tambascio, y con un elenco encabezado por Paula Almerares y la lamentablemente desaparecida Florencia Fabris alternándose en el rol protagónico. Un año después de ese fallido estreno, la nueva Dirección del Teatro Argentino de La Plata cargó sobre sus hombros una producción completamente de cero con un elenco diferente y convocando al régisseur Willy Landin.

A la luz de las temerarias declaraciones que la nueva Directora Artística del Teatro, Valeria Ambrosio, ha realizado en distintos medios, comienza a confirmarse lo que ya se sospechaba: a pesar del déficit presupuestario que tiene la institución, no hay tampoco una visión clara acerca de las funciones que cumple un teatro de ópera, ballet y conciertos, ni conocimiento de lo que se ha hecho, ni tan siquiera perspectivas de que se conserve lo que se ha logrado. Esta duplicación de Traviatas en el transcurso de un año es plena demostración de todo ello.

Elizabeth Blancke-Biggs (Violetta) y Darío Schmunck (Alfredo) en
el primer acto de La traviata, Teatro Argentino de La Plata, 2014 

La propuesta de Landin se planteó en términos conceptuales, utilizando el gigantismo de los objetos como metáfora. El marco escenográfico estaba formado por objetos ligados al lujo y la frivolidad —una cartera, una valija, un tocador con espejo, un collar de perlas— sobre los cuales transcurrían las escenas, dando a la puesta un clima onírico, en el que los protagonistas del drama estaban en cierta forma “atrapados”: ellos serían, de alguna manera, las víctimas de ese mundo material. El planteo en sí mismo era prometedor pero en la realidad no resultó tan contundente como se esperaba. La escenografía era visualmente naif, por momentos cercana a la estética del cine animado y a veces francamente kitsch. Sumado a los esbozos de coreografías ejecutadas por los camareros de la fiesta, girando con sus bandejas, daba la impresión de estar asistiendo a pasajes de la película Fantasía de Walt Disney. Lo que, en definitiva, no hubiera estado para nada mal, si la idea hubiera sido planteada de una forma más atractiva y radical.

La batuta de Carlos Vieu logró un trabajo destacado de la Orquesta Estable del Teatro Argentino: atento siempre al detalle y con una dedicada concertación, brindó una exposición brillante y clara de la partitura verdiana. Muy destacadas intervenciones del Coro Estable, preparado por Hernán Sánchez Arteaga.

El elenco estuvo encabezado por la soprano Elizabeth Blancke-Biggs, a quien ya escuchamos en el rol de Lady Macbeth en el Teatro Solís de Montevideo. Como sucediera en aquella oportunidad, Blancke-Biggs demostró que el volumen vocal, aunque genere seguro efecto, no alcanza para dominar todos los secretos de una interpretación memorable. Si el volumen de su voz es indiscutible, está claro que no es suficiente para extraer la complejidad de matices que el rol de Violetta implica. El problema de Blancke-Biggs es, por un lado, de carácter técnico ya que su registro no es homogéneo y presenta diferencias muy notorias de color y timbre en la zona grave del registro; pero tampoco su capacidad interpretativa logra conmover y en todo caso hasta hacernos “olvidar” las dificultades técnicas. Su aproximación al personaje no dejó nada significativo —apenas un vigoroso “Sempre libera”— y su excesiva preocupación por los dobleces del vestido resultó francamente irritante, llegando al punto de acomodarse estéticamente los volados de la pollera luego de ser arrojada al piso por Alfredo en la escena más dramática de la ópera.

Elizabeth Blancke-Biggs (Violetta) y Darío Schmunck (Alfredo) en
el tercer acto de La traviata, Teatro Argentino de La Plata, 2014 

Darío Schmunck fue un Alfredo lírico, juvenil, capaz de sutilezas pero también de expresar la furia ciega que invade al personaje cuando se cree traicionado. También el barítono Omar Carrión estuvo a la altura con un Germont de exquisita vocalidad verdiana y legato impecable, como ya había demostrado en su aproximación al rol en 2009. Acompañaron las destacadas intervenciones de Eugenia Fuente como Flora, Roxana Deviggiano como Annina y Mauricio Thibaud como Grenvil.

En síntesis, una Traviata que dejó poco a favor debido a la debilidad del planteo escénico y a la vocalidad oscilante e indiferencia interpretativa de la protagonista, haciendo que la atención se concentrara en los demás intérpretes y la experimentada batuta de Carlos Vieu. Sin embargo, un sector del público ávido de voces voluminosas y agudos estentóreos aplaudió calurosamente la propuesta.

Ernesto Castagnino
ecastagnino@tiempodemusica.com.ar
Octubre 2014


Imágenes gentileza Teatro Argentino de La Plata / Fotografías de Guillermo Genitti
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Publicado el 06/10/2014
     
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