Miércoles 1 de Marzo de 2017
Una agenda
con toda la música


Miércoles 1
Jueves 2
Viernes 3

Conferencias, cursos,
seminarios y talleres

Convocatorias y concursos
para hacer música

Buscador


FacebookTwitterBlogspot
 

“Rigoletto” en el Teatro Avenida : Juventud al servicio verdiano
En celebración de sus quince años, Juventus Lyrica comenzó su nueva temporada con esta popular ópera italiana, en la que se destacaron sus jóvenes intérpretes, haciendo honor a la premisa fundacional de la compañía. Por Luciano Marra de la Fuente
 

Ernesto Bauer (Rigoletto) junto al Coro de Juventus Lyrica en el
primer cuadro de Rigoletto, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2014

RIGOLETTO, ópera de Giuseppe Verdi. Función del viernes 4 de abril de 2014 en el Teatro Avenida, organizada por Juventus Lyrica. Dirección musical: Antonio María Russo. Dirección escénica: Anna D’Anna. Escenografía e iluminación: Gonzalo Córdova. Vestuario: María Jaunarena sobre el original de Ponchi Morpurgo. Elenco: Ernesto Bauer (Rigoletto), Natalia Quiroga Romero (Gilda), Sebastián Russo (Duque de Mantua), Felipe Cudina Begovic (Sparafucile), Griselda Adano (Magdalena), Nicolás Secco (Conde Monterone), Tamara Odón (Giovanna), Juan Font (Marullo), Maximiliano Agatiello (Borsa), Juan Pablo Labourdette (Conde de Ceprano), Ivana Ledesma (Condesa de Ceprano), Mathias Soto (Un ujier), Laura Álvarez Rebedi (Un paje). Coro de Juventus Lyrica y orquesta. Maestro preparador del coro: Antonio María Russo.

Juventus Lyrica comenzó la temporada que celebra sus quince años de vida con una nueva producción escénica de Rigoletto de Giuseppe Verdi. Esta ópera, tal vez una de las más populares de toda la historia del género, ya había sido encarada dos veces por esta agrupación lírica, tanto en su temporada inicial de 1999 como en 2007. En esta oportunidad —y tal vez para darle un grado de celebración a la apertura de temporada— los fundadores de la compañía, Antonio María Russo y Anna D’Anna, volvieron a hacerse cargo de las direcciones musicales y escénicas, respectivamente, como ya lo habían hecho en 2007. Junto a ellos, fue convocado un elenco novel, siguiendo la premisa originaria de Juventus Lyrica, que mostró una energía pujante sobre el escenario del Teatro Avenida.

La dirección musical de Antonio María Russo siempre estuvo atenta al balance entre orquesta y cantantes, logrando en algunos casos uniones perfectas. Es interesante notar cómo el director privilegió la búsqueda de la articulación clara de la palabra, un elemento clave en la dramaturgia verdiana de la obra, en detrimento de una variedad de tempi más contrastantes: las partes rápidas de las escenas tuvieron un tono moderado y no vertiginoso que tal vez podrían tener, por ejemplo, las partes finales del concertante del primer cuadro o del dúo entre Rigoletto y Gilda del segundo acto. La orquesta siguió el pulso del director y, más allá de que las cuerdas en ciertas partes perdieron su temple, sonó ensamblada, con una interpretación destacada de los instrumentos de viento solistas.

La propuesta escénica de Anna D’Anna siguió los lineamientos que había desarrollado en su puesta de 2007, aunque esta vez contó con la interesante escenografía geométrica y la sugerente iluminación de Gonzalo Córdova. La directora se atiene a una lectura esmerada del libreto, respetando la época y los ambientes, logrando, en ciertos momentos, marcaciones actorales interesantes, por ejemplo en el dúo juvenil del encuentro de Gilda con el Duque. Uno de los temas centrales en Rigoletto —y casi siempre, un problema a resolver en su puesta en escena— es la confrontación entre lo exterior y lo interior, tanto en el desarrollo de los personajes como en los ambientes elegidos del drama: aquí, por ejemplo, el paso del diálogo taciturno y callejero de Rigoletto con Sparafucile al calor de hogar donde se encuentra su hija Gilda fue resuelto con un cambio de iluminación, de frío a cálido, más allá de que la escenografía siguiera siendo la misma y se utilizara el mismo espacio para las dos escenas. El detallista vestuario de época, firmado por María Jaunarena (basado en el de Pochi Morpurgo de 2007), generó un contraste estilístico bastante fuerte con las líneas abstractas de la escenografía.

Natalia Quiroga Romero (Gilda) y Ernesto Bauer (Rigoletto) en la escena
final del segundo acto de Rigoletto, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2014

En el elenco, el que verdaderamente sobresalió fue Ernesto Bauer con su interpretación del maltrecho bufón. Este joven barítono encontró el tono justo en el decir del personaje, mostrando una claridad excepcional en la dicción junto a una cuidada línea de canto. Su actuación fue creciendo en el transcurso de la función, llegando a un “Cortigiani, vil razza dannata” en el segundo acto o al dúo final de la obra con una intensidad dramática extraordinaria. Es interesante que se hayan suprimido los gritos “Gilda! Gilda!”, agregados por la tradición interpretativa del personaje en el final del primer acto: así se privilegió la fuerza dramática conclusiva que tiene de por sí la última frase de esa escena, “Ah! ah! la maledizone!!”, aquí cantada de una manera desgarradora por Bauer.

La interpretación de Rigoletto encuentra su apoyo en los personajes de su hija Gilda y del Duque, en ellos encuentra la manera de manifestar su ser: lo íntimo del amor filial y lo extrovertido de la astucia cortesana. Aquí Bauer se pudo apoyar en dos cantantes jóvenes que lograron generar esos dobleces del personaje. Natalia Quiroga Romero posee un bello timbre, más cercano al de una soprano soubrette que al de una lírica, que le permitió interpretar de manera preciosista su aria “Caro nome”. Tal vez en otras partes, por ejemplo en “Tutte le feste al tempio” del comienzo del dúo del segundo acto, la línea no sonó tan cuidada, cuestión que seguramente con la experiencia podrá realizar en un futuro próximo, tiene las condiciones vocales y una impronta escénica desenvuelta para eso.

El tenor Sebastián Russo compuso un impulsivo Duque de Mantua, exponiendo siempre un fraseo elegante en su clara línea de canto, más allá de algún agudo destemplado en los finales. Su interpretación de “Parmi veder le lagrime” fue donde se lo escucho cómodo ampliamente, logrando un momento vocal emocionante.

Sebastián Russo (Duque de Mantua) en la escena inicial
de Rigoletto, Juventus Lyrica, Teatro Avenida, 2014

El Sparafucile de Felipe Cudina Begovic, con un impetuoso desempeño actoral, comenzó su interpretación de manera impactante, con una voz de bajo cavernosa en la escena inicial del cuadro segundo del primer acto, aunque en el tercer acto pareció estar más dubitativo. Actuaron correctamente Griselda Adano como Magdalena, Nicolás Secco como el Conde Monterone y Tamara Odón como Giovanna, en tanto que el Coro masculino del Juventus Lyrica sonó homogéneo, bien afinado y con precisión rítmica en todas sus intervenciones.

El comienzo de esta nueva temporada de Juventus Lyrica presentó una propuesta musical y escénica fiel a la que nos tienen acostumbrados durante quince años sus fundadores, Antonio María Russo y Anna D’Anna, pero sobre todo permitió tomar contacto con una energía desbordante de un elenco totalmente joven, con algunas interpretaciones sobresalientes, al servicio de Rigoletto de Giuseppe Verdi.

Luciano Marra de la Fuente
editor@tiempodemusica.com.ar
Abril 2014

Imágenes gentileza Juventus Lyrica / Fotografías de Liliana Morsia
Para ver más fotos ingresá a
www.facebook.com/tiempodemusica.argentina
__________
 
Espacio de Opinión y Debate
Estuviste en esta obra, ¿cuál es tu opinión? ¿Coincidís con este artículo? ¿Qué te pareció? Dejanos tu punto de vista en nuestro facebook o nuestro blog. Hagamos de
Tiempo de Música un espacio para debatir.

 
Publicado el 18/04/2014
     
WebMind, Soluciones Web Contacto © Copyright 2006/2014 | Todos los derechos reservados